Clase 19: Apuntes para una espiritualidad según el evangelio de san Lucas. Ultima clase.
31 Agosto, 2009
Lectura de 17,11 a 19,27. (2da. parte)
Se trata de la tercera parte de las instrucciones sobre el sentido del camino cristiano.
Las otras dos partes son:
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9,51-13,21
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13,22-17,10
Hay varias subdivisiones, que iremos mostrando en estas clases finales.
C. 18,9-17: DEPENDENCIA DE DIOS
En la clase anterior hablamos de la oración y la perseverancia. El texto avanza y muestra que eso no basta si no hay una vida plenamente comprometida con el evangelio. Esta unidad nos da nuevos elementos para pensar en un cristianismo pleno.
18,9-14: “se tenían por justos…”. La justicia se entiende aquí como la justicia ante Dios, quien vive en forma “justa” o “legal” ante Dios. Algunos “se tienen por santos o justos”, pero no lo son en verdad. Es su propia opinión de sí mismo, pero no lo ve así Dios.
La unidad es conocida por nosotros. Aquí se resalta una oposición interesante: autosuficiencia vs. dependencia; vanagloriarse en las propias obras o sentirse pequeño delante de Dios; el publicano reconoce su pecado y por eso se eleva hasta la misericordia, mientras el fariseo reconoce que no necesita nada. Si no necesita nada, vuelve sin la justificación que creía tener.
18,17-17: En la misma linea viene esta breve referencia a los niños, que aparecen en la misma condición de necesidad que el publicano. Ellos también son dependientes, lo necesitan todo, y saben demandarlo. Aquí la oposición es entre los niños (dependientes) y ¡los discípulos! que creen que por estar al lado de Jesús pueden decidir quién se acerca a él.
Sin embargo es Jesús quien aclara que quienes son como los niños, y no como los discípulos, recibirán el Reino. Solo quien clama desde la dependencia y no desde la autosuficiencia entrará al Reino.
Para trabajar en el grupo:
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Podemos conversar sobre la actitud del fariseo, del publicano, de los discípulos y los niños. Ver cada una de estas actitudes y cada una de las reacciones. Compartamos lo que nos provoca esta lectura.
D. 18,18-30: LOS RICOS Y EL REINO
18,18-23: Otro relato bien conocido.
El texto en Lucas no dice que sea un joven este rico, sino “un principal”, un hombre importante. Quizás una autoridad religiosa que cuidaba su comportamiento legal. Su pregunta es pertinente: busca alcanzar la eternidad, la salvación.
La respuesta de Jesús es también clara. En el final del diálogo se plantea la solución a la pregunta: no alcanza ya cumplir los mandamientos. Ahora la salvación viene por la opción por los pobres.
Entregar los bienes recibidos a los pobres es un camino de salvación.
Vers. 23: en el evangelio de Marcos se dice que el hombre se marchó entristecido. Aquí no dice que se marcha, pero se da importancia a la tristeza. En Lucas la alegría es signo de salvación, mientras que lo opuesto a esto es la tristeza.
Y parece que se queda a seguir escuchando todo lo que se sigue diciendo sobre la riqueza.
18,24-27: La riqueza imposibilita la salvación porque la salvación es Gracia. Quizás también quiera decir que la pobreza es un Don.
18,28-29: Los discípulos han respondido al llamado de dejarlo todo. Y no quedarán defraudados en su respuesta. Quien deja no queda vacío, se enriquece.
Para trabajar en el grupo:
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volvamos a los planteos de riqueza / salvación. Jesús no va contra los bienes personales, sino contra la opción de poner la vida en la dependencia de los bienes y cuidar los bienes como seguridad para la vida.
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Visto así, no hay lugar para la salvación.
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Los pobres son signo de la Gracia que salva.
E.18,31-34: PREDICCIÓN DE LA PASIÓN
Es el tercer anuncio (antes están 9,22 y 9,43).
Siguen camino a Jerusalén. Lo importante sigue siendo el seguimiento, no el despojo en cuanto tal. Si no hay seguimiento, el despojo no tiene sentido, no salva por sí mismo.
Pero esto es muy difícil de comprender para ellos. Son humanos. Siguen a Jesús aunque no lo comprendan. El seguimiento no es producto de la razón, o especulaciones teóricas, sino de un acto de fe.
F. 18,35-19,10: MINISTERIO DE JESUS ENTRE LOS MARGINADOS
Se dan dos ejemplos de este ministerio entre los marginados:
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18,35-43: la fe del ciego, un marginado, en contraste con quienes se oponen. El ciego se transforma en seguidor de Cristo, a último momento, ya casi llegando a Jerusalén, en Jericó.
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19,1-10: la fe de Zaqueo, otro marginado, pero por su oficio. El hombre por sí mismo no puede liberarse de su riqueza. Es Jesús quien lo libera, contestando a 18,24-27; un rico entonces, ¡puede salvarse! (18,18-23), solo hay que dejarlo entrar en casa y estar dispuesto a cambiar de vida, restituyendo lo que se ha robado al pueblo.
G. 19,11-27: SEGUIMIENTO CON RIESGOS
Se llega al final del seguimiento. La preparación ha terminado. Los discípulos ya saben todo lo que tienen que saber sobre el seguimiento. Queda lo último: HAY QUE ARRIESGAR PARA TENER EL REINO.
Es ultimo llamado a no quedarse “con lo conocido”, con las estructuras perimidas, buscando la novedad del Reino.
El seguimiento es un riesgo DE PERDER TODO.
El discípulo que tiene miedo no recibe el Reino.
El último versículo puede ser una metáfora del juicio final: el Reino de Dios.
Para el trabajo en grupo
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pensemos sobre qué debemos arriesgar para vivir el Reino, su novedad, su fuerza, su creatividad.
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¿tenemos miedo de perder lo que tenemos?
Reflexión final.
No vamos a ser exhaustivos en el final. Ya hemos dicho mucho, demasiado, en cada clase.
Solo podemos decir que el Evangelio de Lucas nos da serios elementos para pensar y elaborar una espiritualidad. Podemos dar una lista de estos elementos:
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La salvación es una Gracia, un Don
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La Alegría del Reino
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La pobreza incompatible con el Reino
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Los pobres
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La oración
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La dependencia a Dios
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La paternidad de Dios
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Inseguridad en el seguimiento
Vemos que se trata de seguimiento, es decir, movimiento, dinamismo. El discipulado no se mide por el conocimiento de doctrina, dogmas o cumplimiento, sino por seguir a Jesús y dar de si mismo a los pobres.
Para el trabajo en grupo
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¿Nos animamos a dar conclusiones propias?
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